Durante su visita a General Pico, y en diálogo con los medios de prensa presentes en la conferencia de prensa, el gobernador se refirió a posibles flexibilizaciones y situaciones generadas a partir de los incumplimientos sociales.
Tras explicar que se analiza la situación epidemiológica día a día, el mandatario provincial sostuvo que siempre se buscan alternativas y que se vio en la obligación de pasar a Fase 2 a General Pico, Santa Rosa y Toay, de las de mayor aglomeración, «eso nos ha dado del resultado de que hoy no solo hemos logrado detener ese crecimiento exponencial sino que también vemos que si bien es una meseta alta, hay una curva descendente, eso nos permite empezar a tomar decisiones en el término del día de hoy, de mañana, donde seguramente habrá novedades».
En ese marco, Ziliotto llamó a tener en cuenta el impacto que tiene cada una de las actividades, «y en esto tenemos que hacernos cargo absolutamente todos», dijo, agregando que entiende a la gente que por las restricciones no puede reencontrarse con sus familiares, «a todos nos pasa, pero lamentablemente el encuentro social es el gran disparador de los contagios».
Haciendo la diferenciación entre las autorizaciones para juntarse en un restaurante y no en una casa de familia, explicó que las estadísticas marcan que no hay brotes de los restaurantes ni actividades económicas, «todos son de la actividad social, donde no se cumplen los protocolos».
«El principal objetivo es que todo el que pueda ir a trabajar lo pueda hacer. Las cuestiones de esparcimiento se pueden dejar de lado, no nos olvidamos que si volvemos a Fase 5 los encuentros sociales van a volver, pero todo tiene que ver son un sustento», concluyó.












