Javier Piorno obtuvo su alta tras más de dos meses internado con COVID-19, a sus 47 años se contagió trabajando, sufrió dos paros cardiorrespiratorios y perdió 30 kilos. Pidió a la sociedad tomar conciencia y no relajarse.
Javier es jefe de Enfermería del Centro Emergente de Asistencia Respiratoria (CEAR), en Santa Rosa, en el mes de octubre se contagió de COVID-19 trabajando y vivió más dos meses de internación donde, por momento, su vida corrió verdadero peligro.
Hoy fue dado de alta y con gran emoción por reencontrarse con su familia contó que fueron 52 días de asistencia respiratoria mecánica (respirador automático) en el CEAR, a cargo de la Doctora Natalia Fernández, luego pasó a estar en condiciones de terapia intensiva (por 12 días), y la recuperación clínica médica, hasta llegar al alta y reencuentro con sus seres queridos.
“Mientras estuve con asistencia respiratoria mecánica fueron todos retrocesos, tuve dos paros, que fueron sorteados, y esto lo resalto, gracias al excelente trabajo del personal de Salud pública, no es fácil sortear dos paros cardiorrespiratorios y quedar sin secuelas, si bien me quedaron secuelas mínimas son recuperables con la rehabilitación que voy a tener. Quiero resaltar la calidad de profesionales que tenemos en la provincia, creo que a nivel nacional somos un lujo”, manifestó Javier Piorno.
En este contexto, recordó que se contagió trabajando, “se cómo y cuándo me contagié, teniendo todas las medidas de precaución, lo que hay que tener en cuenta es que no es un virus cualquiera, cuando el virus está virulento ataca y ataca fuerte, estaba atendiendo un paciente y recuerdo cuando fue, soy sano, deportista, no tenía ninguna enfermedad pre-existente, me atacó, estuve muchos días con ventilación mecánica, perdí 30 kilos, y tengo 47 años, es un virus que cuando ataca lo hace fuerte, hay que tenerle respeto y la gente tiene que aprender a tomar conciencia, si bien ha pasado mucha gente por un resfrío, cuando ataca pega fuerte”, continuó.
Entre lágrimas y cargado de emoción, Javier comparó su situación con un tema de Alejandro Lerner, “es un volver a empezar” dijo, “estar con la familia es otra cosa, por más que uno en el hospital estuvo bien la casa es otra cosa, están mis hijos, mi madre, mi familia, mi señora y acá estamos… rodeados de amor”.
“Pronto estaremos en condiciones de volver al campo de batalla porque realmente esto va a ser largo y hay que seguirle dando batalla, más aquellos que vivimos la experiencia, tratando de generar la conciencia necesaria en quienes descreen de lo que es este virus”, finalizó Javier Piorno, no sin antes agradecer el gobernador de la Provincia, Sergio Ziliotto, al vicegobernador, Mariano Fernández, al ministro de Salud, Mario Kohan, al subsecretario de Salud, Gustavo Vera, quienes no mandaron a saludar sino que se ocuparon de manera personal de llamar y preocuparse por su estado de salud y evolución.












