Esta mañana, en el Monumento ubicado en la rotonda de calle 9 con las figuras de Juan Domingo Perón y María Eva Duarte las y los peronistas de General Pico celebraron el Día de la Lealtad, en un acto que tuvo a la concejala Alicia Campo como oradora en un emotivo discurso y donde no faltó la tradicional Marcha, que se completó con la entrega de una planta a cada madre presente, también por su Día.
«El 17 fue un miércoles, y hacía mucho calor, con un cielo limpio y soleado. La cosa empezó temprano, y sin que nadie tuviera claro qué sucedía. Al fin y al cabo, cuando la historia se escribe, sus protagonistas casi nunca son conscientes”, comenzó recordando Alicia Campo.
En ese marco, continuó: «Cuentan los que vivieron ese momento, que la manifestación comenzó desde los barrios de Barracas, La Boca y Parque Patricios. Con el correr de la mañana se sumaron los barrios populares del oeste de la Capital Federal y los del conurbano, porque para el peronismo, todo siempre comenzó, en los barrios populares. En un intento de contener las masas que entraban a la Ciudad, la policía levantó los puentes sobre el Riachuelo. No sirvió de mucho, en botes, barquitos y hasta nadando, los trabajadores cruzaban igual. Para el mediodía, la Ciudad estaba tomada. Los barrios acomodados veían pasmados a las murgas morochas tomar el bastión de las clases dominantes. Eran millares, mares de cabecitas negras, de descamisados caminando a la plaza».
«Así nos contaron como se manifestaron las masas obreras en la capital, pero también hubo peronismo en el interior, el peronismo en el interior existe, hubo dirigentes sociales, políticos y sindicales que dieron debates y defendieron el territorio en esos momentos difíciles y hoy lo siguen haciendo. Los sectores pudientes, los poderosos de siempre, bramaban pidiendo que el Ejército reprimiera (como ven, los de ahora no son nada creativos). El reclamo era simple, liberen a Perón. Las masas caminaban y, en cada paso, eran más homogéneas, caminaban los obreros reclamando derechos; y en cada paso se unían más y más; hasta convertirse en uno solo. Porque pedían que liberaran a Perón?.. porque el pueblo estaba solo, hasta que él llegó a la Secretaria Trabajo y Previsión y les reconoció los derechos laborales y sociales por los que venían luchando desde hacía mucho tiempo, porque el peronismo siempre necesito liderazgos fuertes y Perón se ganó ese liderazgo, dando derechos por los que nadie se había preocupado. Necesitamos lealtades firmes, dientes apretados, puños cerrados, convicciones que puestas a prueba, relucen en la mirada de la militancia con un brillo distinto», sostuvo.
«El legado que nos dejó aquel 17 de octubre, es que el peronismo se piensa, se siente y cuando nos encolumnamos somos invencibles, por eso cantamos todos unidos triunfaremos, no es una frase más es una realidad que nos marcó y nos marca históricamente. En estos tiempos de pandemias, de pérdidas y tristezas, necesitamos de manera urgente, recuperar la alegría, la mística, la esperanza, necesitamos volver a pedir por Perón y Evita, por la Patria Justicialista, necesitamos levantar la cabeza, inflar el pecho, reírnos cuando nos digan que no aprendemos más. Si aprendemos, podemos extrañar las ausencias, podemos abrazar las presencias, entender como antes, que debemos cruzar todos los puentes, para que vengan de donde vengan, caminemos juntos, que se sienta que marchamos, que la plaza es nuestra, que la calle es nuestra, que cantar la marcha sea un himno, que nos convoque a defender nuestra ideología, nuestras banderas de justicia social, de soberanía política, de independencia económica. Nos quieren vencidos, nos quieren divididos, pero nosotros entendimos hace muchos años atrás que nos tenemos a nosotros mismos, a nosotras mismas, que para un peronista, no hay nada mejor que otro peronista. El pueblo es leal, si los dirigentes se pierden, el pueblo encuentra el camino para volver, porque siempre quiso y quiere volver a Perón, volver a Evita, porque quiere las políticas públicas que reivindican derechos, que otorgan dignidad, porque quiere educación pública, salud pública, quiere viviendas, quiere trabajo, quiere progresar y desarrollarse junto a su familia, quiere los domingos en familia, quiere planificar su vida y para eso siempre estuvo el peronismo. El 17 nos enseñó que el amor vence al odio y que la patria es el otro, que vos y yo unidos somos el peronismo», concluyó muy emocionada Alicia Campo.












