El nuevo ministro de Economía, Luis Caputo, anunció una serie de medidas establecidas por el presidente Javier Milei de cara a la actividad económica. Curiosamente quien tomó la deuda con el FMI habló de una pesada herencia y especificó, entre otros puntos, que se terminarán los subsidios y recortará la obra pública.
En un mensaje que debió grabarse dos veces producto de la inconsistencia de la comunicación oficial, el ex ministro de Macri sostuvo que Argentina está al borde de una hiperinflación y que para «evitar la catástrofe» se plantearon una serie de medidas de urgencia.
Poniendo como principal problema el déficit fiscal anunció:
Reducir al mínimo las transferencias discrecionales a las provincias; dólar oficial a $800, no renovación de contratos laborales, quita de pauta publicitaria a los medios por un año, reducción de ministerios y secretarías y con ello el número de funcionarios, no licitación y cancelación de obra pública, reducción de subsidios a la energía y el transporte, aumento del Impuesto País y de las retenciones no agropecuarias, reemplazo en el Sistema de Importaciones e incremento en un 100% de la Asignación Universal por Hijo y en un 50% de la Tarjeta Alimentar.












