Increíble: Según Mauricio Macri, en Argentina sos mejor pobre que hace cientos de años
Mientras cierran fábricas, industrias y pymes, dejando a miles de trabajadores desempleados; mientras crece el trabajo precarizado; mientras aumenta la toma de deuda; mientras avanza una reforma laboral que termina con derechos adquiridos, la derecha ultraliberal argentina refuerza una propaganda muy peligrosa, que cala hondo en un sector de una sociedad cansada y, sobre todo, descreída de la dirigencia política tradicional.
Por Federico Gómez
El presidente Javier Milei, desde siempre, Patricia Bullrich sumándose luego de perder en su candidatura a presidenta con el PRO, legisladores y referentes de la Libertad Avanza después, y ahora un viejo conocido, de una familia que le debe mucho al pueblo argentino, Mauricio Macri, quien hizo un planteo muy peligroso, intentando convencer que hoy la pobreza es mucho mejor que hace años.
“Un pobre de hoy vive igual o mejor que un rey de hace cien años”, expresó el ex presidente y poseedor de un apellido que jamás rindió cuentas, a pesar de los múltiples negocios con el Estado e incluso la estatización de la deuda de su familia.
Claro está que la pobreza no fue, no es y no será buena en ninguna época, también es cierto, y solo a modo comparativo, que hace 100 años en muchos lugares existía trabajo esclavo, explotación, y la calidad de vida no era la misma, justamente porque no existían derechos, situación que aprovechaban quienes tenían mayor poder social y económico para abusar de esa condición.
Es normal escuchar o ver -en los distintos medios y/o redes sociales- a periodistas bajando una línea que refuerza la idea de que los derechos adquiridos no son viables, desde comunicadores u opinadores intentando convencer que irse de vacaciones es una excepción, pasando por una senadora de la Nación (con el apoyo de muchos otros y la complicidad de algunos gobernadores) queriendo meter por la ventana un artículo en la Reforma Laboral que permitía la reducción del sueldo en caso de alguna enfermedad, hasta lo más ridículo, pero que en muchas ocasiones hasta genera culpa en la gente, como el sostener que utilizar un aire acondicionado en verano o comer un asado son un lujo que el trabajador no puede darse.
Los mensajes son peligrosos y hoy la oposición a nivel nacional está desarmada, pensando más en sostenimientos personales que en un proyecto colectivo, lo que fortalece a un conjunto que se une con el único propósito de sacar el máximo provecho a los años en el Estado que tanto dicen odiar.
El país está de remate, la entrega es absoluta y lo más preocupante es no solo la enorme deuda que vuelve a tomar Argentina sino el estado -social, económico y en infraestructura- que dejará éste Gobierno.
Mauricio Macri
Puntualmente sobre los dichos del ex presidente y ex jefe de Gobierno Porteño, al referirse al conflicto de la empresa FATE, que dejó 920 personas sin trabajo, minimizó la pobreza y los despidos con un criterio insólito: “un pobre de hoy vive igual o mejor que casi un rey de hace cien años, porque tiene cloaca, tiene agua corriente, tiene acceso al transporte público y a la educación pública. O sea, en los lugares donde las cosas funcionan”.
La frase no genera más que repudio e indignación, la enorme mayoría de esos servicios son los que hoy el gobierno no sostiene por paralizar la obra pública, o los encarece liberando tarifas que hacen imposible su pago. Mientras el mundo avanza hacia sociedades que intentan ser más justas, un pequeño grupo -que históricamente se benefició por su posición acomodada- profundiza el saqueo y trabaja estratégicamente en la colonización mental.













