A pesar de los esfuerzos por mostrar buenos números en relación al rumbo económico de Argentina, Javier Mieli no para de tomar deuda por lo que se cae otro relato de un Gobierno que ya no puede tapar el fracaso político.
Por Federico Gómez
Los hechos de corrupción, los negocios con el Estado por parte de los funcionarios Libertarios, los vínculos con el narcotráfico, la destrucción de la industria nacional, una primarización de la economía, la explotación de recursos naturales sin control y en manos extranjeras y la permanente toma de deuda para demostrar un superávit ficticio se transforman en un combo explosivo que no paga la denominada «casta» sino la enorme mayoría del pueblo argentino.
En pleno Mundial de Fútbol, y en el día en que la Selección Argentina jugó su segundo partido, Javier Mieli autorizó la toma de deuda pública con organismos internacionales por 5.000 millones de dólares. Otro hecho no menor, es que deja en manos de los Tribunales Estadounidenses la resolución de posibles conflictos.
Claro está que la situación es grave y roza la inconstitucionalidad, ya que se trata de una nueva toma de deuda sin pasar por el Congreso. Así, el Decreto 478/2026 firmado por Javier Milei, Manuel Adorni y Luis Caputo permite a los acreedores demandar al Estado argentino en tribunales estadounidenses.












