Luiz Inácio «Lula» da Silva logró lo impensado, aún con toda la influencia y apoyo a Bolsonaro por parte de Donald Trump (Estados Unidos), fue reelecto como presidente de Brasil. En una elección muy pareja, superó a Flávio Bolsonaro por más de 4 millones de votos.
El resultado no solo marca un hecho histórico en el país más grande a América del Sur sino que, además, marca un límite a las políticas impuestas desde Estados Unidos en la región, marcando un freno importante al avance de la Derecha y la necesidad de cambios a los permanentes ajustes y entrega de recursos naturales a manos extranjeras.
Con el 99,80% de mesas escrutadas, Lula obtiene el 51,76% de los votos (64.102.155), mientras que Bolsonaro alcanzó un 48,24% (59.745.429).
En relación a la primera vuelta, el actual presidente y candidato del PT recuperó 10 millones de votos, en gran medida producto de una mayor participación y un debate presidencial que dejó muy mal parado al candidato del Partido Liberal.
Así, Luiz Inácio «Lula» da Silva será presidente de Brasil por cuarta vez en su destacada trayectoria, y sin dudas marcará el rumbo de la región de cara a futuras elecciones en el continente.












