Haciendo un análisis frío de situación, y siempre con el total respeto hacia quienes padecen la enfermedad o perdieron algún familiar, al comparar lo que ocurre en Argentina con otros países de la región y del mundo se podría decir que está controlada. No obstante, el número de fallecidos se incrementa cada día en los últimos reportes.
Esta mañana se informaron 10 nuevas muertes por COVID-19, y el total ya asciende a 642. Los infectados desde el inicio de la pandemia son 21.037, hay 649 camas de terapia intensiva ocupada y los recuperados son 6.180.
Situación del país
Nuestro país vive, se podría decir dos y hasta tres realidades distintas, una de ellas es en el AMBA, foco de la pandemia y con más del 90% de los casos y fallecidos, con testeos permanentes y donde el virus golpea fuertemente, principalmente, a personas que viven en barrios populares.
Otra realidad es la que vive la gran parte del interior, prácticamente sin casos o con muy pocas situaciones, aisladas, que fueron controladas a tiempo y hoy disfrutan de mayor flexibilidad y de a poco regresan a la denominada «nueva normalidad».
Finalmente se podría hablar de lugares puntuales con COVID-19 en el interior, como los casos de Chaco (Resistencia y alrededores), Trelew, Córdoba (principalmente de Río Cuarto hacia el norte), Río Negro (también en algunos lugares específicos), Santa Fe (donde ocurre algo similar ya que los casos se dan por etapas y en lugares puntuales).
Situación en La Pampa
La Pampa, por suerte, se encuentra en el segundo grupo, sin casos hace casi 60 días y en etapa 5 de cuarentena, esta situación, lejos de relajar a la población debe generar mayor compromiso para que el esfuerzo realizado por todos/as y cada uno/a de los que forman parte de la sociedad valga la pena. Los principales esfuerzos están puestos en controlar a quienes regresan a la provincia o transportistas que ingresan ya que al no haber circulación viral la única forma de volver a algún caso sería con alguien que llega.
La semana pasada se vivieron varias situaciones de imprudencia, con algunos casos muy puntuales que merecieron la intervención de las autoridades correspondientes, esta enfermedad llegó para quedarse por lo que más que nunca debemos bregar por una palabra clave «solidaridad», ya que solo siendo solidarios y haciendo las cosas como corresponden (cumplir protocolos, utilizar tapa boca-naríz, respetar el distanciamiento social, hacer cuarentena en caso de ingresar, circular con permiso correspondiente, no evitar controles, acceder a los testeos, informar en caso de síntomas, etc) es que lograremos mantener este buen estatus sanitario que hoy nos permite mayores posibilidades laborales y recreativas.











