Tras el breve período de eliminación de las retenciones a granos y oleaginosas (48 horas), que generó una enorme ganancia para un grupo pequeño de empresas agroexportadoras, se profundiza el enojo del campo con el presidente Javier Milei, el ministro Luis «Toto» Caputo y los representantes de La Libertad Avanza.
En dicho contexto el Gobierno redobló la apuesta, con una recordada frase el ministro de Economía que sonó a «gastada» para los productores agropecuarios: «Si no están contentos con el precio, no vendan», sentenció el titular de ARCA, Juan Pazo.
Asimismo, el funcionario no dudó en que suspender las retenciones «valió la pena», sin dudas que así fue para un pequeño grupo de firmas exportadoras, ya que la enorme mayoría de los productores argentinos están muy enojados con la situación.













