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Estados Unidos invade Venezuela

Durante la madrugada de éste 3 de enero, Estados Unidos bombardeó Caracas y el presidente norteamericano Donald Trump informó que «capturó» al presidente venezolano, Nicolás Maduro. Una nueva invasión de un Estado que se repite en sus ataques en busca de los recursos naturales de otras naciones.

Tal como ocurriera en Irak, con la excusa de armas de destrucción masiva que jamás existieron, el petróleo es fundamental para los intereses estadounidenses. Esta vez el pretexto fue el narcotráfico, justamente en otro de los países con las mayores reservas del Mundo.

Tras la confirmación de la invasión en el país sudamericano por parte del presidente estadounidense, los mandatarios de distintas naciones condenaron el ataque, exigieron que se conozca el paradero del dirigente venezolano y su esposa, y reclamaron que se busque una salida pacífica. Milei, al contrario, celebró el atentado.

El gobierno venezolano denunció “la gravísima agresión militar perpetrada por el Gobierno actual de los Estados Unidos de América” y convocó “a todas las fuerzas sociales y políticas del país a activar los planes de movilización y repudiar este ataque imperialista”.

El gobierno bolivariano declaró “el estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional” y llamó a “pasar de inmediato a la lucha armada“.

«Todo el país debe activarse para derrotar esta agresión imperialista”, publicó.

Por su parte, la vicepresidenta Delcy Rodríguez, a través de un mensaje que se transmitió por la cadena de noticias Telesur, reconoció que el país fue objeto de “un ataque aéreo brutal” y aseguró que se desconoce el paradero del presidente Maduro.