Pasadas las horas del ataque en Caracas y el secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el presidente de Estados Unidos brindó una conferencia de prensa dónde despejó dudas sobre el interés de ésta acción armada, «nuestro petróleo».
Trump dejó en claro que su administración «va a gobernar Venezuela» hasta asegurar una «transición apropiada», claro está, para los intereses norteamericanos.
El presidente republicano aseguró que “el dominio de Estados Unidos en América latina no será cuestionado nunca más”, demostrando que con su poder armado y económico nadie podrá decir que no a sus pedidos o intereses.
Acusando al Gobierno de Venezuela de narcoterrorista y de ser un peligro para Estados Unidos, Trump expresó el verdadero interés de una nueva invasión a un país en busca de sus riquezas, «Maduro se apropió de petróleo estadounidense», dijo, agregando que «Mantendremos nuestro bloqueo hasta que no se acepten todas nuestras demandas. Que las demás figuras del régimen sepan que les puede pasar lo mismo que a Maduro”.
Finalmente lanzó amenazas hacia Colombia y Cuba, aparentemente próximos objetivos de un presidente que se siente juez del Mundo y que sentó un precedente muy peligroso para cualquier nación libre y soberana.












