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Otra industria que cierra por las políticas nacionales

En las últimas horas se confirmó que la firma Emilio Alal, fundada en 1914, cierra sus plantas productivas de hilados y telas en Corrientes y Chaco

La desprotección de la industria nacional, la apertura indiscriminada de importaciones y los altos costos de producción siguen generando cierres y desempleo. Son 260 las personas que pierden su puesto de trabajo y una nueva empresa que deja de fabricar.

En este contexto, las industrias textiles son de las que más sufren ya que la pérdida del poder adquisitivo se suma a la imposibilidad de competir con productos que llegan desde el exterior.

Los motivos de la decisión, puntualizó la empresa —con más de 100 años en el país—, fueron consecuencia del “actual contexto económico y comercial adverso, sumado a problemas estructurales que afectan la competitividad de la industria nacional, lo que ha tornado inviable la continuidad de sus operaciones, no avizorando cambios de relevancia para el corto y mediano plazo”.

Entre las condiciones adversas que señaló la compañía, destacó la apertura “indiscriminada” de importaciones de hilados, telas y prendas de vestir -tanto nuevas, como usadas- la caída del poder adquisitivo en el país, elevados costos financieros, laborales y energéticos, así como la elevada carga impositiva. Esto, insistió en el comunicado, “generó una pérdida significativa en la competitividad para la producción nacional”.