El 2026 llegó con situaciones que profundizan la crisis institucional en Argentina, pero también con la enorme preocupación del accionar de un presidente que parece desconectado de la realidad.
Por Federico Gómez
El 2025 terminó a pura negociación y arreglos políticos para aprobar un Presupuesto que solo genera más ajuste, desfinanciamiento y dependencias de las arcas nacionales. Con ésta herramienta, el presidente Javier Milei -y el Gobierno de La Libertad Avanza- comenzó el año completamente desenfocado de su rol.
Más interesado en subir a escenarios para cantar con «El Chaqueño» Palavecino, en Jesús María, con su ex pareja Fátima Flórez, en Mar del Plata, o en la denominada «Derecha Fest», que por los incendios que generan destrozos en la Patagonia, el permanente cierre de empresas, el crecimiento del empleo informal, la pérdida del poder adquisitivo o el enorme deterioro de la red vial, el mandatario transcurre su presidencia con acciones «a pedir» de intereses extranjeros o personales.
Con una oposición desarmada, candidatos ya conocidos por la sociedad, un Partido Justicialista sin conducción y repleto de egos personales que impiden no solo mostrar nuevas caras a la sociedad sino fundamentalmente la construcción de un proyecto político superador, a falta de poco más de un año para nuevas elecciones todo hace suponer que las y los argentinos continuarán por este camino, donde una tercera parte de la sociedad ya no elige representantes y el resto se divide entre una opción que no convence o «volver a los mismos de siempre».
Lo cierto es que el año se presenta como una excelente oportunidad, en el Gobierno para mostrar que el ajuste y el tal mentado esfuerzo que debió hacer el pueblo argentino sirvió para algo; en el resto de los movimientos políticos para estar a la altura de las circunstancias y ponerse a trabajar en una verdadera alternativa a éste modelo, escuchando a la gente y, sobre todo, entendiendo que la sociedad se cansó no solo de algunas caras, sino fundamentalmente de dirigentes que no la representa.













