Estados Unidos vuelve a salvar al Gobierno de Milei. «Toto» Caputo, especialista en endeudar a Argentina, acordó un nuevo endeudamiento por 808 millones de dólares que serán utilizados para pagar parte de la deuda que el propio ministro tomó con el FMI en su anterior paso por un Gobierno nacional.
Así, si bien el Banco Central viene anunciando con bombos y platillos la acumulación de reservas, la realidad demuestra que una vez más la única solución para las políticas nacionales es seguir hipotecando al país.
Esto ocurre, en gran medida, porque quienes llevan adelante estas definiciones no sufren ninguna consecuencia, a pesar de ser responsables de definiciones que afectan al conjunto de la sociedad, que paga con sus impuestos los caprichos o malas decisiones del funcionario de turno.
La Nación tiene experiencias similares con endeudamientos que solo crecen, utilizando nuevas deudas para pagar viejas deudas, algunas tomadas por el Gobierno, otras privadas (por lo general empresas de «amigos del poder»).
El Gobierno vive en una realidad paralela, muy diferente a la diaria de cualquier familia, mientras el consumo interno se derrumba por la pérdida del poder adquisitivo del salario, mientras cierran industrias y pymes, mientras crecen los despidos y el trabajo informal, mientras se profundiza el endeudamiento; el presidente y sus cómplices pasean por el mundo, hacen recitales o activan cualquier mecanismo propagandístico para ocultar las malas decisiones políticas.












