El mendocino Luis Petri (ex Radical y ahora entregado completamente a La Libertad Avanza) y la vicepresidenta Victoria Villarruel (La Libertad Avanza) tuvieron un duro cruce por redes sociales. Abundaron las chicanas, los pases de factura y cada día son más los que parecen tomar distancia de un espacio que, sin dudas, tendrá que dar varias respuestas en la Justicia por las acciones desarrolladas desde los cargos que ocupan.
Pintado de violeta, Petri acusó a la vicepresidenta muy duramente: “Villarruel fue funcional a la oposición. Me imagino que lo debe haber pensado (ser presidenta) No actuó como lo demanda la Constitución y apostó al fracaso del Gobierno, no tengo dudas. Abrió el Senado para que la oposición hiciera de las suyas tratando de quebrar el programa económico”.
La acusación, solo política, tuvo una rápida respuesta por parte de Victoria Villarruel, quien fue más allá a la hora de una denuncia mucho más grave y concreta: “Preocupante que no responda aún por el vacío que dejó en IOSFA y que hizo su funcionario mendocino”, dijo al ahora legislador.
“Dejó a cientos de miles de militares y familias sin atención médica en los confines del país, creo que antes de divagar y comentar cómo una vecina chusma, debería ubicarse y ver cómo afronta judicialmente lo que parecería fue un desfalco de la obra social de los militares y sus familias. Sigo atentamente la causa judicial”, amplió la vicepresidenta.
Claro está que el espacio del presidente va perdiendo aliados, al menos de quienes estuvieron desde el principio en el proyecto político, renuncias de funcionarios, en muchos casos por hechos de coimas o manejos poco claros, alejamientos en el Congreso, van dejando en evidencia que algunos «la empiezan a ver», o que al menos intentarán «no quedar pegados» por las decisiones de un Gobierno que tarde o temprano tendrá que dar explicaciones en la Justicia.












