En un partido muy disputado, y en el alargue, la Albiceleste derrotó a Suiza y está entre los 4 mejores del Mundial
La Selección Argentina le ganó 3 a 1 a Suiza para meterse, una vez más, en una semifinal de la Copa del Mundo. El duelo por el pase a la final será nada más y nada menos que frente a Inglaterra, el próximo miércoles.
Un gol de Mac Allister, en el comienzo del partido, le dio la ventaja y tranquilidad a los dirigidos por Sacloni, que no hicieron mucho más, cedieron la posición del balón y, aún así, se fueron al descanso con el resultado a favor.

Argentina no reaccionaba y los europeos empujaron hasta llegar a la igualdad, que llegó luego de una buena triangulación y la definición de Ndoye, por debajo de las piernas de un «Dibu» Martínez que hoy mostró un mejor nivel.
Ya con la igualdad y un trámite parejo llegó la jugada que cambió el rumbo del encuentro, luego de una supuesta falta y posterior tarjeta amarilla a Leandro Paredes, el árbitro -a través del VAR- comprobó que Embolo (ya amonestado) había fingido la infracción, por lo que no solo quitó la amarilla para el jugador de Boca sino que volvió a amonestar al suizo, que dejó a su equipo con 10.

Así, llegó el cierre y posterior alargue, con una Argentina jugada en ataque pero con pocas ideas y sin poder entrar a una defensa bien plantada, una golazo de Julián Álvarez, con un derechazo desde afuera del área que se coló en el ángulo superior izquierdo del arquero, desató la locura en jugadores, cuerpo técnico y las tribunas.
Sobre el final, y en un contragolpe comandado por Almada, que el propio volante no pudo definir, Lautaro Martínez aprovechó el rebote para el 3 a 1 y el boleto a semifinales.












